Kit básico para aguantar el día con agua, comida, descanso y buena ropa

Kit básico para aguantar el día

Siempre nos preguntan qué es lo básico que debe tener un kit de supervencia para los eventos inesperados, y con justa razón.

Enfocándonos en lo esencial para aguantar un día entero, un kit efectivo debe priorizar agua, comida, descanso y ropa adecuada, elementos que marcan la diferencia entre resistir y colapsar ante imprevistos como tormentas, fallos en el transporte o emergencias urbanas.

Pero no siempre se tiene preparado. De hecho, según un estudio reciente de SafeHome.org, solo el 5 % de los hogares españoles cuenta con un kit de emergencia completo.

Nosotro te enseñaremos cómo hacer este set de emernecias para que  nada te tome por sorpresa.

Qué es un kit básico de emergencia y para qué situaciones sirve

Un kit básico de emergencia es una colección compacta y práctica de suministros esenciales que te permiten sobrevivir de forma autónoma durante las primeras horas o un día completo tras un imprevisto grave.

No es un búnker ni un arsenal. Más bien se centra en lo mínimo vital para mantener hidratación, energía, descanso y protección térmica.

¿Para qué situaciones sirve realmente?

Tal y como su nombre lo indica, es un kit especial para garantizar cierta tranquilidad en caso de:

  • Cortes de luz prolongados (los más comunes en muchas ciudades).
  • Tormentas fuertes, inundaciones o nevadas que bloquean calles.
  • Fallos en el transporte público o atascos masivos.
  • Problemas en el suministro de agua potable.
  • Emergencias urbanas como protestas, accidentes industriales o incluso apagones masivos.

Es decir, te servirá en cualquier evento donde no puedas acceder fácilmente a tu casa, supermercado o farmacia durante al menos unas 12 a 24 horas.

Por qué un kit de 24 horas puede marcar la diferencia

La mayoría de la gente subestima las primeras horas y es, precisamente, el kit lo que te ayudará ante el estrés, el frío, hambre y la deshidratación, elementos que pueden bajar tu capacidad de decisión y resistencia física.

Como te comentanos hace poco, un estudio reciente de SafeHome.org revela que solo el 5 % de los hogares tiene un kit completo, aunque más del 55 % espera cortes de energía largos este año.

En España, algunas encuestas muestran que entre el 30 y el 44 % de las personas planea prepararlo tras alertas europeas, pero la realidad es que muy pocos lo tienen listo hoy.

Con un kit de 24 horas bien pensado que tenga lo esencial por persona, evitas el pánico por no tener agua potable, el agotamiento y hasta la hipotermia, por lo menos hasta que llegue la ayuda.

Kit básico para desastres: lo mínimo imprescindible

Aquí va lo fundamental que necesitas para aguantar entre las 24 y 72 horas sin depender de nadie. Nos centramos en lo que realmente marca la diferencia:

💧 Agua: cantidad mínima y cómo transportarla

Debes tener un mínimo realista para 24 horas que debe ser entre 3 y 4 litros por persona para beber más la higiene básica).

  • Para 72 horas (recomendado por Cruz Roja y UE): al menos 2 litros por persona por día solo para beber, idealmente 3 y 4 litros si incluye saneamiento.
  • Cómo guardarla: botellas PET de 1.5 L o bidones plegables resistentes (evita mochilas que pesen demasiado).
  • Incluye pastillas potabilizadoras: o un filtro portátil si planeas rellenar en fuentes dudosas. Esto es prioridad absoluta, ya que sin agua potable en 24 h, el rendimiento físico cae en picada.

🥫 Comida: alimentos resistentes, fáciles y energéticos

No necesitas cocinar ni variedad gourmet, más bien apunta a 2.000 y 2.500 kcal por persona para un día en raciones compactas y sin refrigeración.

  • Lo mínimo efectivo: Barritas energéticas de cereales/proteína (400-500 kcal cada una).
  • Frutos secos, mezclas de trail mix o cacahuetes.
  • Comida liofilizada o raciones militares (altas en calorías, ligeras).
  • Latas pequeñas de atún/sardinas + galletas integrales.
  • Chocolate negro o gominolas energéticas para subidón rápido.

😴 Descanso y abrigo: protección térmica y recuperación

El frío o el calor extremo agotan más rápido que el hambre, por eso debes guardar en tu kit de emergencia lo siguiente:

  • Manta térmica de emergencia (mylar, pesa casi nada y refleja hasta 90 % del calor corporal).
  • Saco de dormir compacto o forro térmico si cabe en la mochila.
  • Gorro, guantes y calcetines de repuesto (pierdes mucho calor por cabeza y extremidades).
  • Calcetines de compresion para la comodidad de los pies y extremidades inferiores.
  • Bolsa de basura grande (corta como poncho impermeable o improvisa refugio).
  • Con esto evitas hipotermia nocturna o agotamiento por no poder descansar decentemente.

👕 Ropa adecuada: capas, impermeables y recambio

Este es el sistema de capas salva vidas, porque te servirá para mantener la tranquilidad y una temperatura corporal en momentos dificiles:

  • Capa base: ropa interior térmica o transpirable (evita algodón que retiene humedad).
  • Capa intermedia: forro polar o sudadera fina.
  • Capa exterior: chaqueta impermeable/rompevientos (o poncho).
  • Recambio completo: calcetines secos, ropa interior y camiseta extra (húmedos = frío mortal).

¿Dónde guardar el kit?

Lo ideal es llevarlo en un morral o mochila resistente, cómoda y fácil de transportar, que permita tener las manos libres si necesitas desplazarte rápidamente.

Debe ser liviana, con varios compartimentos para organizar mejor los objetos y, si es posible, impermeable o con una funda protectora para evitar que el contenido se dañe.

En casa, el morral debe colocarse en un lugar visible, accesible y conocido por todos los miembros de la familia, como cerca de la puerta principal, en un armario de fácil acceso o junto a una salida de emergencia.

Si el kit es para el colegio, lo mejor es que esté en un espacio designado dentro del aula o en la mochila del estudiante, siempre identificado y revisado periódicamente. Los docentes y estudiantes deben saber dónde se encuentra y cómo usarlo.

➕ Elementos adicionales que no deben faltar en tu kit

Una vez que tienes cubierto lo básico (agua, comida, abrigo y ropa), existen algunos elementos extra que pueden marcar una gran diferencia en una situación de emergencia.

No son obligatorios para sobrevivir un día, pero sí aumentan tu seguridad, comodidad y capacidad de respuesta ante imprevistos.

  • Iluminación y energía. Una linterna compacta, pilas de repuesto o un power bank permiten moverte con seguridad durante cortes de luz o desplazamientos nocturnos. La visibilidad es clave para evitar accidentes y mantener la orientación.
  • Salud e higiene. Un botiquín básico con vendas, desinfectante, analgésicos y medicamentos personales es fundamental. Añade gel antibacterial, mascarillas o toallitas húmedas para mantener una higiene mínima cuando no hay acceso a agua corriente.
  • Comunicación y orientación. Una radio portátil, cargadores para el móvil y, si es posible, un mapa físico de la zona te ayudarán a mantenerte informado y ubicar rutas seguras si fallan las redes o el GPS.
  • Herramientas útiles. Una navaja multiusos, cinta resistente, un silbato y un encendedor pueden servir para múltiples situaciones: reparaciones rápidas, señalización, calor o pequeñas emergencias.
  • Documentación y dinero en efectivo. Lleva copias de documentos importantes en una bolsa impermeable y algo de efectivo, ya que los pagos digitales pueden no funcionar durante un apagón o una emergencia prolongada.

Cómo adaptar tu kit según tu entorno y necesidades

No es lo mismo vivir en una ciudad que en una zona rural o de montaña. En entornos urbanos conviene priorizar elementos como baterías externas, documentación, dinero en efectivo y una pequeña radio para estar informado durante cortes de servicios.

En zonas más aisladas, en cambio, puede ser más importante llevar herramientas básicas, linterna potente, agua extra y algún sistema para generar calor o señalizar, ya que la ayuda puede tardar más en llegar.

El clima también influye mucho en lo que debes incluir. Si vives en un lugar frío o con lluvias frecuentes, añade ropa térmica, impermeables, calcetines de compresión, mantas de emergencia y protección para mantener el equipo seco.

En zonas de calor extremo, prioriza mayor cantidad de agua, protección solar, gorra y ropa ligera que permita transpirar. Ajustar el kit a las condiciones climáticas evita riesgos como la deshidratación, la hipotermia o el agotamiento.

Para niños y personas mayores

Cuando hay niños, personas mayores o alguien con una condición médica, incluye alimentos adecuados, medicación, artículos de higiene específicos y algo de entretenimiento para reducir el estrés.

Recuerda que si tienes mascotas, también tienes que agregar comida, correa y recipientes. Lo más importante es que comprendas que un kit bien adaptado no es el más grande, sino el que responde a tus necesidades reales y te permite afrontar una emergencia con mayor tranquilidad.

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